El Papa Francisco anunció el nombramiento de 19 Cardenales

Nuevos CardenalesVaticano, 13 Ene 2014 (RV).- Diecinueve nuevos cardenales, entres los cuales tres arzobispos eméritos que se distinguieron por su servicio a la Santa Sede y a la Iglesia, serán creados por el Papa durante el Consistorio que tendrá lugar el próximo 22 de febrero. Los nombres de los nuevos cardenales fueron anunciados por el Papa Francisco durante el Ángelus del domingo 12 de enero en la plaza de San Pedro. Dijo el Papa:
Como ya fue anunciado el próximo 22 de febrero, fiesta de la Cátedra de San Pedro, tendré la alegría de tener un Consistorio, durante el cual nombraré a 16 nuevos cardenales, que —pertenecientes a 12 naciones de todas las partes del mundo— representan la profunda relación eclesial entre la Iglesia de Roma y las demás Iglesias diseminadas por el mundo.
Al día siguiente presidiré una solemne concelebración con los nuevos cardenales, mientras que el 20 y el 21 de febrero tendré un Consistorio con todos los cardenales para reflexionar sobre el tema de la familia.
He aquí el nombre de los nuevos cardenales:
1. Mons. Pietro Parolin, arzobispo titular de Acquapendente, secretario de Estado.
2. Mons. Lorenzo Baldisseri, arzobispo titular de Diocleziana, secretario general del Sínodo de los obispos.
3. Mons. Gerhard Ludwig Müller, arzobispo-obispo emérito de Ratisbona, prefecto de la Congregación para la doctrina de la fe.
4. Mons. Beniamino Stella, arzobispo titular de Midila, prefecto de la Congregación para el clero.
5. Mons. Vincent Gerard Nichols, arzobispo de Westminster (Gran Bretaña).
6. Mons. Leopoldo José Brenes Solórzano, arzobispo de Managua (Nicaragua).
7. Mons. Gérald Cyprien Lacroix, arzobispo de Quebec (Canadá).
8. Mons. Jean-Pierre Kutwa, arzobispo de Abiyán (Costa de Marfil).
9. Mons. Orani João Tempesta, o.cist., arzobispo de Río de Janeiro (Brasil).
10. Mons. Gualtiero Bassetti, arzobispo de Perugia-Città della Pieve (Italia).
11. Mons. Mario Aurelio Poli, arzobispo de Buenos Aires (Argentina).
12. Mons. Andrew Yeom Soo jung, arzobispo de Seúl (Corea).
13. Mons. Ricardo Ezzati Andrello, s.d.b., arzobispo de Santiago de Chile (Chile).
14. Mons. Philippe Nakellentuba Ouédraogo, arzobispo de Uagadugu (Burkina Faso).
15. Mons. Orlando B. Quevedo, o.m.i., arzobispo de Cotabato (Filipinas).
16.Mons. Chibly Langlois, obispo de Les Cayes (Haití).

Junto a ellos, uniré a los miembros del Colegio cardenalicio a tres arzobispos eméritos que se han distinguido por su servicio a la Santa Sede y a la Iglesia:
Mons. Loris Francesco Capovilla, arzobispo titular de Mesembria;
Mons. Fernando Sebastián Aguilar, arzobispo emérito de Pamplona;
Mons. Kelvin Edward Felix, arzobispo emérito de Castries, Antillas.

Recemos por los nuevos cardenales, a fin de que revestidos de las virtudes y los sentimiento del Señor Jesús, Buen Pastor, puedan ayudar más eficazmente al Obispo de Roma en su servicio a la Iglesia universal.

En la fiesta del Bautismo del Señor, el Papa bautiza a 32 niños.

Papa bautizandoVaticano, 12 Ene 2014 (RV).- En la mañana de hoy, fiesta del bautismo del Señor, el Papa Francisco presidió en la Capilla Sixtina del Vaticano la Santa Misa con la celebración del rito del bautismo a 32 niños recién nacidos, o de pocos meses, normalmente hijos de empleados vaticanos. Un abrazo ideal a todos los niños del mundo, que iluminó la solemnidad de la Capilla Sixtina, repleta de padres, padrinos y otros invitados, quienes saludaron y presentaron sus bebés al Santo Padre. El Papa recordó a los progenitores que “tienen que trasmitir la fe a estos niños”, esta es “la mejor herencia”. “Estos niños son el anillo de una cadena. Ustedes traen a estos chicos para el bautismo, después de unos años, ellos traerán un hijo, o un sobrino a bautizar y ésta es la cadena de la fe”, explicó.
La fiesta de hoy, con la que concluye el tiempo navideño, nos brinda la oportunidad de ir a las orillas del Jordán, para participar en el bautismo de Jesús por parte de Juan Bautista. “Todo el pueblo se hacía bautizar, y también fue bautizado Jesús. Y mientras estaba orando, se abrió el cielo y el Espíritu Santo descendió sobre él en forma corporal, como una paloma. Se oyó entonces una voz del cielo: «Tú eres mi Hijo muy querido, en quien tengo puesta toda mi predilección». (Lc 3, 21-22).

En la Nochevieja, el Santo Padre llamó telefónicamente a un convento español de carmelitas descalzas

Play Saludo del Papa a Carmelitas de Lucena

 

Convento LucenaLucena (España), 4 Ene 2014 (NR).- “¿Qué estarán haciendo las monjas que no pueden atender?… Soy el papa Francisco. Las quería saludar en este fin de año. Voy a ver si más tarde las puedo llamar. Que Dios las bendiga.
Este fue el mensaje que las hermanas carmelitas descalzas del convento del Glorioso Patriarca San José, en la localidad de Lucena, Córdoba (España), escucharon en la Nochevieja del 31 de diciembre en su centralita telefónica. El mensaje, al que no le faltó una pizca de ironía, lógicamente causó un revuelo en el convento. La Hermana Superiora, sor Adriana, contó a medios de comunicación que en el momento de  la llamada telefónica estaban cumpliendo con su rutina de tareas cotidianas. “Nos dio mucha pena, pero como dijo que lo iba a volver a intentar, esperamos a ver si nos llamaba”.
Este convento es una comunidad de cinco monjas, tres argentinas, de Buenos Aires, una de Venezuela y la más joven de la misma localidad española de Lucena. Las tres monjas conciudadanas del Papa, a quienes conocía personalmente, eran  de barrios de Buenos Aires donde Bergoglio fue Arzobispo: sor Adriana del barrio Norte y las hermanas María Magdalena y María Isabel, del barrio de la Recoleta.
Las monjas porteñas vinieron a Lucena porque algunos de los conventos de España pedían ayuda para no cerrar y se ofrecieron. Sor Adriana comentó que en esa época, su Santidad ocupaba el cargo de obispo auxiliar de Buenos Aires. Al año de llegar, y después de 20 años que no ingresaba ninguna nueva religiosa, profesó una joven española de la misma ciudad de Lucena, Yolanda Amaya. Después le recomendaron que hablara con las hermanas venezolanas del Carmelo de Rubio y llegó la hermana María Jesús.
Y el Santo Padre, que tenía especial interés por conocer la situación del convento, que cumplió sus 400 años de fundación en 2012, volvió a llamarlas. Lo hizo poco antes de las 19:30 y allí estaban todas. Conversó con sor Adriana y con las otras cuatro religiosas a través del altavoz. La llamada del Papa tuvo una duración aproximada de 20 minutos. “Le contamos que estamos en un barrio de la periferia de Lucena, en donde a pesar de que lo pasan mal a él le quieren mucho”. Y el Santo Padre pidió  que a todo el pueblo le digan que el Papa les manda un saludo y su bendición” y les reiteró “No se vayan a olvidar, eh?”. Les preguntó si tenían la exhortación ‘Evangelii gaudium’ y, luego de bendecirlas a todas, prometió que les enviaría un ejemplar.
Esto que hoy es noticia por la notoriedad del Papa, es en realidad una historia cotidiana, de las tantas que se desarrollan diariamente en el mundo y que nunca llegamos a conocer; historia que nos muestra como la respuesta, la donación y el servicio, en este caso de estas religiosas que dejaron todo por seguir a Dios, dio sus frutos. Bien es cierto que no debemos esperar ver los frutos de nuestros esfuerzos,  pero hoy Dios nos ha querido mostrar el nacimiento de una vocación florecida en un convento que estaba muriendo,  y que la fe, la oración, la entrega, hicieron que donde enraizaba la muerte ahora haya brotes de vida.
Por eso, para nosotros, esto es noticia, Buena Noticia.
¡Feliz año nuevo!

Papa Francisco con Jesuitas en la Chiesa del Gesú: Anunciar el Evangelio con dulzura y amor como Jesús.

Jesuitas Chiesa del GesúVaticano, 03 Ene 2014 (RV).- El centro de la Compañía de Jesús es Cristo y su Iglesia». «Los jesuitas queremos ser condecorados con el nombre de Jesús, militando bajo el estandarte de su Cruz y ello quiere decir tener los mismos sentimientos de Cristo. Significa pensar como Él; amar como Él; ver como Él; caminar como Él. Significa hacer lo que Él ha hecho y con sus mismos sentimientos, con los sentimientos de su Corazón». Son palabras del Papa Francisco en su homilía de este viernes, en la Chiesa del Gesú, donde fue para celebrar la misa en el día de la fiesta litúrgica del Santo Nombre de Jesús, fiesta titular de la Compañía de Jesús. Una celebración que fue también en acción de gracias por la inscripción en el libro de los santos de Pedro Fabro, sacerdote de la Compañía de Jesús y primer compañero de San Ignacio de Loyola, el pasado 17 de diciembre. Concelebraron con el Papa sus compañeros jesuitas presentes en Roma.
Esta es la tercera vez que Francisco visita esta iglesia querida por san Ignacio de Loyola, Fundador de la Compañía de Jesús, en el corazón de Roma. En la histórica iglesia romana tan ligada a la vida de su fundador, Francisco, primer Papa jesuita, celebró la fiesta litúrgica de San Ignacio de Loyola, con los jesuitas, de forma privada, el pasado 31 de julio. Así como también, se detuvo en ella en el marco de su visita también de forma privada al Centro Astalli de Roma, que es la sede italiana del Servicio Jesuita para los Refugiados, el pasado 10 de septiembre.

Más de 6.600.000 fieles participaron en encuentros con el Papa Francisco

Papa y la genteVaticano, 2 Ene 2014 (VIS).- La Prefectura de la Casa Pontificia ha hecho público un comunicado en el que señala que en el año 2013, a partir de su elección el 13 de marzo, más de 6.600.000 fieles han participado en los diversos encuentros con el Papa Francisco: audiencias generales (1.548.500) y especiales (87.400), celebraciones litúrgicas en la Basílica Vaticana y en la plaza de San Pedro (2.282.000), Ángelus y Regina Coeli (2.706.000). Estos datos se refieren solamente a los encuentros que han tenido lugar en el Vaticano, y no incluyen otros actos con gran participación de fieles, como el viaje apostólico a Brasil en el mes de julio con motivo de la JMJ de Rio de Janeiro, y también varios viajes en Italia, a Lampedusa, Cagliari y Asís, y también las visitas en la diócesis de Roma. El total de los fieles se estima en 6.623.900.
La Prefectura de la Casa Pontificia recuerda que se trata de datos aproximados, calculados sobre la base de las peticiones de participación en los encuentros con el Papa y de las invitaciones distribuidas por la Prefectura. Asimismo, se ha realizado una estimación del número de presencias en momentos como el Ángelus y las grandes celebraciones en la Plaza de San Pedro.

El Santo Padre invitó a poner nuestras esperanzas en las manos de María, Madre del Redentor

Angelus Maria PazVaticano, 01 Ene 2014 (RV).-  Una vez concluida la Santa Misa de la Solemnidad de María Madre de Dios, el Papa Francisco rezó la oración mariana del Ángelus desde la ventana de su estudio frente a la Plaza de San Pedro. El Obispo de Roma dirigió sus más cordiales felicitaciones al inicio del nuevo año, con sus deseos de paz y de todo bien. Deseo, dijo, que es el de la Iglesia y de todo cristiano, y que no está ligado a ese sentido un poco mágico y fatalista de un nuevo ciclo que comienza, porque sabemos que la historia tiene un centro que es Jesucristo, encarnado, muerto y resucitado, y tiene un fin, el Reino de Dios, Reino de paz, de justicia, de libertad en el amor, con la fuerza del Espíritu Santo.
El Santo Padre destacó que desde cada rincón de la tierra, hoy los creyentes elevan su oración para pedir al Señor el don de la paz y la capacidad de llevarla a cada ambiente. Por esta razón formuló votos para que en este primer día del año, el Señor nos ayude a encaminarnos con más decisión por los caminos de la justicia y de la paz; que el Espíritu Santo obre en los corazones,
disuelva las cerrazones y las durezas y nos conceda que nos enternezcamos ante la debilidad del Niño Jesús. Puesto que, como dijo, el Papa “la paz, en efecto, requiere la fuerza de la mansedumbre, la fuerza no violenta de la verdad y del amor”.
Antes de rezar a la Madre de Dios, el Pontífice pidió que pongamos en las manos de María nuestras esperanzas con confianza filial. Y afirmó que a ella, que extiende su maternidad a todos los hombres, le encomendamos el grito de paz de las poblaciones oprimidas por la guerra y por la violencia, para que el coraje del diálogo y de la reconciliación prevalezca sobre las tentaciones de venganza, prepotencia y corrupción.
“A Ella le pedimos que el Evangelio de la fraternidad, anunciado y testimoniado por la Iglesia, hable a cada conciencia y derrumbe los muros que impiden a los enemigos reconocerse hermanos”, dijo Francisco al concluir.

Jornada Mundial de la Paz: el Papa Francisco encomienda a María Madre de Dios las necesidades del mundo entero

Jornada Mundial PazVaticano 01 Ene 2014 (RV).- El Pontífice presidió esta mañana la Eucaristía del primero del año en la Basílica de San Pedro en la Solemnidad de María Santísima Madre de Dios y en la 47ª Jornada Mundial de la Paz.
En Roma, con motivo de la Jornada Mundial por la Paz, la Comunidad de San Egidio, organizó la tradicional Marcha por la Paz. El evento comenzó a las 10 de la mañana, en la vía de la Conciliazione y prosiguió hasta la Plaza de San Pedro, para participar en el Ángelus, junto al Santo Padre. Los participantes exhibieron ocho grandes pancartas y banderas de la paz.

Texto completo de la homilía del Santo Padre Francisco.

La primera lectura que hemos escuchado nos propone una vez más las antiguas palabras de bendición que Dios sugirió a Moisés para que las enseñara a Aarón y a sus hijos: «Que el Señor te bendiga y te proteja. Que el Señor haga brillar su rostro sobre ti y te muestre su gracia. Que el Señor te descubra su rostro y te conceda la paz» (Nm 6,24-26). Es muy significativo escuchar de nuevo esta bendición precisamente al comienzo del nuevo año: ella acompañará nuestro camino durante el tiempo que ahora nos espera.
Son palabras de fuerza, de valor, de esperanza. No de una esperanza ilusoria, basada en frágiles promesas humanas; ni tampoco una esperanza ingenua, que imagina un futuro mejor sólo porque es futuro. Esta esperanza tiene su razón de ser precisamente en la bendición de Dios, una bendición que contiene el mejor de los deseos, el deseo de la Iglesia para todos nosotros, impregnado de la protección amorosa del Señor, de su ayuda providente.
El deseo contenido en esta bendición se ha realizado plenamente en una mujer, María, por haber sido destinada a ser la Madre de Dios, y se ha cumplido en ella antes que en ninguna otra criatura.
Madre de Dios. Este es el título principal y esencial de la Virgen María. Es una cualidad, un papel, que la fe del pueblo cristiano siempre ha experimentado, en su tierna y genuina devoción por nuestra madre celestial.
Recordemos aquel gran momento de la historia de la Iglesia antigua, el Concilio de Éfeso, en el que fue definida con autoridad la divina maternidad de la Virgen. La verdad sobre la divina maternidad de María encontró eco en Roma, donde poco después se construyó la Basílica de Santa María «la Mayor», primer santuario mariano de Roma y de todo occidente, y en el cual se venera la imagen de la Madre de Dios —la Theotokos— con el título de Salus populi romani. Se dice que, durante el Concilio, los habitantes de Éfeso se congregaban a ambos lados de la puerta de la basílica donde se reunían los Obispos, gritando: «¡Madre de Dios!». Los fieles, al pedir que se definiera oficialmente este título mariano, demostraban reconocer ya la divina maternidad. Es la actitud espontánea y sincera de los hijos, que conocen bien a su madre, porque la aman con inmensa ternura.
Pero es más, es el sensus fidei del santo pueblo de Dios que jamás, en su unidad, jamás se equivoca, el santo Pueblo de Dios.
María está desde siempre presente en el corazón, en la devoción y, sobre todo, en el camino de fe del pueblo cristiano. «La Iglesia… camina en el tiempo… Pero en este camino – deseo destacarlo – procede recorriendo de nuevo el itinerario realizado por la Virgen María» (Juan Pablo II, Enc. Redentoris Mater, 2), y por eso la sentimos particularmente cercana a nosotros. Por lo que respecta a la fe, que es el quicio de la vida cristiana, la Madre de Dios ha compartido nuestra condición, ha debido caminar por los mismos caminos que recorremos nosotros, a veces difíciles y oscuros, ha debido avanzar en «la peregrinación de la fe» (Conc. Ecum. Vat. II, Const. Lumen gentium, 58).
Nuestro camino de fe está unido de manera indisoluble a María desde el momento en que Jesús, muriendo en la cruz, nos la ha dado como Madre diciendo: «He ahí a tu madre» (Jn 19,27). Estas palabras tienen un valor de testamento y dan al mundo una Madre. Desde ese momento, la Madre de Dios se ha convertido también en nuestra Madre. En aquella hora en la que la fe de los discípulos se agrietaba por tantas dificultades e incertidumbres, Jesús les confió a aquella que fue la primera en creer, y cuya fe no decaería jamás. Y la «mujer» se convierte en nuestra Madre en el momento en el que pierde al Hijo divino. Y su corazón herido se ensancha para acoger a todos los hombres, buenos y malos, todos, y los ama como los ama Jesús. La mujer que en las bodas de Caná de Galilea había cooperado con su fe a la manifestación de las maravillas de Dios en el mundo, en el Calvario mantiene encendida la llama de la fe en la resurrección de su Hijo, y la comunica con afecto materno a los demás. María se convierte así en fuente de esperanza y de verdadera alegría.
La Madre del Redentor nos precede y continuamente nos confirma en la fe, en la vocación y en la misión. Con su ejemplo de humildad y de disponibilidad a la voluntad de Dios nos ayuda a traducir nuestra fe en un anuncio del Evangelio alegre y sin fronteras. De este modo nuestra misión será fecunda, porque está modelada sobre la maternidad de María.
A ella confiamos nuestro itinerario de fe, los deseos de nuestro corazón, nuestras necesidades, las del mundo entero, especialmente el hambre y la sed de justicia, de paz y de Dios; y la invocamos todos juntos, imitando a nuestros hermanos de Éfeso. Digamos juntos por tres veces: ¡Santa Madre de Dios! ¡Santa Madre de Dios! ¡Santa Madre de Dios! Amén.

Concluimos el año del Señor 2013 agradeciendo y pidiendo perdón, dice el Papa en vísperas de la Solemnidad de María Madre de Dios

Maria Madre de DiosVaticano 31 Dic 2013 (RV).- A las cinco de la tarde el Papa Francisco presidió en la Basílica de San Pedro las primeras vísperas de la Solemnidad de María Santísima Madre de Dios, con la adoración y bendición Eucarística. Se trató de la última celebración del año 2013, en acción de gracias a Dios y para invocar a María Santísima a fin de que el nuevo año civil 2014 lo comencemos en el Nombre del Señor.
Al término de la celebración el Obispo de Roma fue a la Plaza de San Pedro para detenerse en oración ante el Pesebre y saludar a los numerosos fieles y peregrinos allí reunidos.
En su homilía, el Papa comenzó recordando que el apóstol Juan define el tiempo presente de modo preciso: “Ha llegado la última hora”. Y explicó que esta afirmación – que se lee en la Misa del 31 de diciembre – significa que con la llegada de Dios en la historia estamos ya en los tiempos “últimos”, después de los cuales, el paso final, será la segunda y definitiva venida de Cristo.
Esta tarde, dijo el Papa al final de su homilía, concluimos el año del Señor 2013 agradeciendo y pidiendo perdón. Agradecemos por todos los beneficios que el Señor nos ha dispensado y, sobre todo, por su paciencia y fidelidad, que se manifiestan en la sucesión de los tiempos, pero de modo particular en la plenitud del tiempo, cuando “Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer”. Que la Madre de Dios, en cuyo nombre mañana iniciaremos un nuevo tramo de nuestro peregrinaje terrenal, nos enseñe a acoger al Dios hecho hombre, para que cada año, cada mes, cada día esté colmado de su eterno Amor.

arzobispo de Pamplona rezó un rosario ante una clínica abortista

Arzobispo_ante_abortistaPamplona (España), 31 Dic 2013 (AICA).-  Por primera vez un obispo español asistió a un acto en defensa de la vida frente a una clínica abortista. Se trata del arzobispo de Pamplona, monseñor Francisco Pérez, quien acompañó a un grupo de personas, en su gran mayoría jóvenes, para rezar un rosario por la vida. El acto, convocado por Alerta Navarra, tuvo lugar el viernes 27 de diciembre.
Antes de comenzar el rezo, el arzobispo explicó que decidió participar porque es la víspera de la fiesta de los Santos Inocentes: “Vine para estar con este grupo de cristianos y al mismo tiempo manifestar, sin odio a nadie, sin rencor, sin venganza, nada más que la misericordia de Dios es infinita”. Seguidamente exhortó a que no se practiquen abortos, porque “el aborto siempre produce un trauma y, en nuestra religión, va contra el quinto mandamiento, no matarás”.
Una sociedad que “no respeta la vida está a la deriva”, dijo el arzobispo de Pamplona antes de destacar que vino a dar “un toque de atención en lo más íntimo del corazón”, porque el aborto siempre “deja un trauma”.
“La vida es bella” enfatizó el arzobispo, quien recordó el caso de una mujer, cuando él era sacerdote de una parroquia, a la que invitó a que no hiciera un aborto y al niño que nació, al que bautizó y dio la primera comunión, es hoy una personalidad trabajando en una gran empresa.
La vida “es un regalo de Dios y no podemos despreciarla”, manifestó el obispo Pérez, quien recordó a “las que han caído” en esta situación que no desesperen, que siempre pueden encontrar la mano amiga que perdona “y estas manos perdonaron a muchas”, dijo. En la Iglesia tienes un lugar especial para ser acogida.
Sobre su asistencia al acto, afirmó que se celebran en otros muchos lugares por parte de grupos que están en comunión con la Iglesia, sin violencia, con el corazón abierto, y que en los Estados Unidos también asisten obispos.

Obispos estadounidenses piden tomar conciencia sobre el drama de los inmigrantes

EEUU InmigrantesLos Ángeles, EEUU, 31 Dic 2013 (AICA).-  Bajo el lema “Fuera de la Oscuridad”, la Conferencia de  Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB), convocó a la Semana Nacional de la Migración del 5 al 11 de enero con el objetivo de generar mayor conciencia sobre la difícil situación que enfrentan los inmigrantes, especialmente los niños, los indocumentados, los refugiados y las víctimas del tráfico humano.
“Es nuestro llamado como Iglesia traer la luz de Cristo a estas personas, alejar la oscuridad, y ayudar para llevarlos, desde el margen de la sociedad, a su centro. Realizando esto se les brindará a los migrantes vulnerables espacios protegidos donde pueden renacer como seres humanos”, expresan los obispos en un comunicado.
Para ello, indican, se requiere que la oración vaya acompañada por una presencia activa en la plaza pública para exigir lo que ellos más necesitan.
“Dios es luz y nosotros, los cristianos, estamos llamados a reflejar esa luz en el mundo. Esto implica la invitación a otros a la comunión con la Iglesia, hablar contra la injusticia, y tratar de dar ejemplo con nuestra vida en Cristo”, señalan.
“En cuanto al mensaje del Evangelio –se lee en el mensaje-, estamos advertidos contra el acaparamiento de los bienes de la tierra para nuestro propio placer, y se nos llamó a vender todo lo que tenemos y dar limosna, alimentar al pobre, visitar a los presos, dar de beber al sediento y recibir al extranjero. El extranjero puede venir en diversas formas, y en nuestro medio viene en forma de migrante”.
En las próximas semanas, la conferencia episcopal pondrá a disposición una serie de recursos que reflejan el tema central de la Semana Nacional de la Migración. Por medio de estos recursos se podrá difundir el mensaje de la jornada en las parroquias y comunidades del país norteamericano. Esta iniciativa es promovida cada año por los Servicios de Migración y Refugiados, a cargo del arzobispo de Los Ángeles, monseñor José Gómez.